Recortar costes no procura el crecimiento

Recortar costes no procura el crecimiento

Durante estos últimos años muchas empresas de distintos sectores han llevado a cabo recortes con el objetivo de disminuir sus costes, intentando así mantenerse a flote y sanar la delicada  situación. Con frecuencia se tiende a pensar que reduciendo los presupuestos se puede crecer de una forma más óptima. Sin embargo, ¿realmente se consigue lo que se pretende? Y la calidad de los servicios ofertados, ¿cómo se ve afectada ésta?

Comúnmente, encontramos cuatro áreas que con frecuencia se ven afectadas a la hora de ahorrar: inversión en la cadena de suministro, en distribución, el gasto en comunicación y en innovación.

Materias primas y otros materiales, proveedores, intermediarios, empleados y formación, y otros aspectos relacionados, son algunas de las variables que se revisan cuando se trata de invertir en la cadena de suministro. Entendiéndose ésta como aquel proceso que tiene lugar desde que se adquieren los materiales necesarios para la fabricación del producto u oferta del servicio hasta llegar al cliente final. Si nos fijamos en cada uno de los detalles que van sucediéndose durante esta cadena, no se trata de reducir los costes en los que se incurre por el proceso en sí, sino en saber si se está actuando de forma eficiente y eficaz durante el mismo. ¿El proveedor al que compramos nuestros materiales nos ofrece el mejor precio? Quizás existen otros que ofrecen el mismo producto, o incluso de una calidad superior, con unas condiciones más favorables.

Del mismo modo, en distribución, se trata de escoger aquellos canales que nos reporte la mayor rentabilidad, tanto económica como de imagen, y, por supuesto, siempre en consonancia con el posicionamiento del a empresa. Quizás, retiramos nuestro producto de un establecimiento que nos supone un gran esfuerzo pero, sin embargo, es donde acuden más consumidores de nuestro público objetivo. Son distintos puntos de vista desde los que hay que observar la situación para poder valorar contemplando distintos aspectos. No se trata de reducir el número de canales en los que estamos presentes, sino de estar presentes en aquellos que realmente nos aportan valor, tanto a nosotros como empresa como a nuestro cliente.

Por último, el gasto en comunicación e innovación es, por desgracia, uno de los pilares donde se reduce primero el presupuesto destinado. La empresa no suele otorgar la verdadera importancia que supone esta área. La comunicación resulta vital para llegar a nuestro target, transmitiéndoles toda la información que nos interesa y aumentando así también nuestra notoriedad. Al mismo tiempo, no se puede dejar atrás el campo de la innovación. Hoy en día, donde la competencia es cada vez más potente, investigar y llevar a cabo innovaciones en nuestra oferta resulta primordial para así mantener a nuestros clientes y atraer a nuevos. El consumidor busca algo actual y novedoso, por tanto, hay que ofrecerle un valor diferencial frente al resto y, para ello, entre otros aspectos, hay que invertir en innovación.

Desde Iddealia, os recomendamos siempre estudiar con todo detalle vuestros presupuestos y tomar decisiones en base a la estrategia definida en un principio por la empresa, realizando medidas que estén siempre en consonancia con dicha estrategia central.

Rocío López, Consultora de Marketing

Iddealia Consulting

Iddealia

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